Colaboración y conciencia

Juan Pedro Pinochetpor Juan Pedro Pinochet

¿Cómo se generan consensos en una industria evaluada en 1,7 trillones de dólares y que emplea a cerca de 75 millones de personas en el mundo? La Coalición Sostenible de Vestuario es una respuesta.

Ahora que llegó el frío, las vitrinas replicaron un escenario invernal y nos invitan a reforzar nuestro clóset. El sentido de urgencia nos hace difícil considerar estas cosas, pero antes de ir de compras quizás deberíamos saber que la industria textil es la segunda más contaminante del mundo. La confección de camisas y pantalones daña el medioambiente e impacta negativamente el entorno social.
Siendo una industria competitiva, basada en la vanguardia, captura nuestra atención con mensajes que nada tienen que ver con el impacto que genera. No recuerdo haber mirado un catálogo preguntándome cuántos galones de agua se requieren para producir una polera de algodón. Según los datos de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU, son más de 700, equivalentes a 2.650 litros de agua o, 22 baños de tina.

China genera cerca del 53% de la producción total de fibra textil al año, contribuyendo con 3 mil millones de toneladas de hollín anuales. Siendo “la fábrica” que abastece gran parte de nuestras demandas, preocupa que sea ajena a los estándares medioambientales de Europa y EE.UU., bajo los que aspiramos regirnos próximamente. Esta analogía se extiende a lugares como Bangladesh, donde la exportación textil alcanza cerca del 80% del total de exportaciones al año, empleando a miles de personas en condiciones de precariedad. Tanto así, que en 2013 se desplomó una fábrica con 1.100 trabajadores; entre los escombros se leían las etiquetas de nuestras marcas favoritas. Marcas que han enfrentado denuncias públicas y el consecuente desprestigio, y que entendieron que su negocio tiene que cambiar para ser siempre y en todas partes, sostenible. Pero ¿cómo se generan consensos en una industria evaluada en 1,7 trillones de dólares y que emplea a cerca de 75 millones de personas?

Colaborando. Colaborando para cambiar el modo de hacer negocios, transparentando los impactos para generar confianzas y compartiendo información para extender buenas prácticas. La creación de la Coalición Sostenible de Vestuario (Sustainable Apparel Coalition) que también incluye el mundo de los zapatos y otros textiles, surge por el interés de dos gerentes de sostenibilidad que se propusieron medir el desempeño de su cadena productiva, bajo estándares de sostenibilidad. Buscando extender esta iniciativa, invitaron a otras 12 marcas a participar del proyecto, siendo el único requisito compartir los resultados.

El recelo inicial fue grande y sólo fue sorteado cuando los líderes de esta Coalición abrieron las puertas de sus instalaciones a la competencia, sin temor a transparentar información confidencial y sensible para sus negocios. Actualmente la Coalición cuenta con más de 170 entidades colaboradoras que provienen de todas las partes del mundo, representando marcas, productores y otras instituciones afines a la industria. Entre sus éxitos se cuenta la instalación de una herramienta de medición, la realización de estudios y el desarrollo de líneas de vestuario sostenibles.

Esto no quiere decir que los problemas se hayan resuelto; al contrario, están recién comenzando. Pienso que su mayor desafío es sumarnos como consumidores responsables, conscientes de que nuestras prendas duran más que los ciclos de la moda. Conscientes de que no es necesario sumar más, cuando tenemos muchas parecidas. Conscientes de que somos corresponsables de los impactos de la industria, entendiendo que nuestras preferencias pueden hacer la diferencia. Conscientes de que sólo con nosotros esto va a cambiar.